sábado, 21 de junio de 2008

EL CONFLICTO BÉLICO DURANTE LA PRIMERA GUERRA MUNDIAL.

El recurso de la guerra ha sido continuamente usado a lo largo de la historia humana con el pretexto de ser el único remedio cuando la resolución de los conflictos por la vía política fracasa.
Durante la Primera Guerra Mundial se creó una nueva tecnología para perfeccionar e inventar máquinas e instrumentos para la destrucción. La guerra ocupó el aire, el mar y la tierra y, sobre todo en Europa, puso en movimiento a grandes masas de hombres y mujeres, quienes abandonaron sus actividades cotidianas para concentrarse sólo en el conflicto. A partir de entonces, cambió el papel de las mujeres en la vida social.

La disputa serbio-austriaca
Austria quería evitar que Serbia se convirtiera en líder del grupo de los estados balcánicos y, por las amenazas de los movimientos nacionales que buscaban la independencia, luchaba por mantener su situación de imperio multinacional y multilingüe. Después del asesinato del príncipe Francisco Fernando y su mujer, el gobierno austriaco consultó la delicada situación con Alemania, su aliada. Ésta le dio carta blanca, o sea, le aseguró brindarle su apoyo incondicional para que mantuviera su hegemonía en la zona.
Austria-Hungría le envió a Serbia un ultimátum de 48 horas, por el cual le exigió reprimir las acciones llevadas a cabo contra el Imperio, permitir que la policía austriaca investigara el magnicidio y castigar a los responsables. Por su parte, Serbia, que no estaba dispuesta a ir a la guerra, trató de arreglar el conflicto de la manera más conciliadora, pero alegó que las medidas que se le querían imponer violaban su soberanía.
La respuesta serbia le pareció insuficiente a Austria-Hungría. Acto seguido, el gobierno imperial rompió relaciones con Serbia y los militares austriacos se movilizaron. Por otro lado, el asunto les preocupó a los británicos, quienes tenían intereses en toda esta área geográfica por ser la conexión con Asia y el Medio Oriente. Los alemanes, quienes sí se preparaban para una guerra mayor, encontraron todo esto conveniente para ubicarse territorialmente mejor.
La situación también fue aprovechada por Rusia, la cual decidió apoyar a Serbia. De tiempo atrás, Alemania quería detener la expansión rusa a expensas de Austria y Turquía. Los gobiernos alemán y británico intercedieron para resolver el conflicto, pero no fue posible. Las flotas navales británica y alemana se concentraron en aguas territoriales en una visible confrontación. Con el afán de prevenir una intervención europea mayor, Austria le declaró la guerra a Serbia el 28 de julio de 1914.

El estallido del conflicto
Al día siguiente de haberle declarado Austria la guerra a Serbia, Rusia ordenó la movilización de sus tropas. Los alemanes le exigieron a los rusos que retiraran esta orden, pero ellos no lo hicieron. Alemania proclamó el peligro de guerra inminente y desplegó su ejército. Francia, como reacción contra su vecino, lo hizo así también. Alemania había previsto la necesidad de conquistar rápidamente a Francia, o sea, su frente occidental, para poder lanzarse contra los rusos antes de que éstos pudieran organizarse militarmente.
El 2 de agosto de 1914, Alemania le pidió al intromisión, pero los alemanes, violando la neutralidad belga, avanzaron. Esta agresión hizo que Gran Bretaña le exigiera a Alemania respetar a Béligca, lo cual equivalió a una declaración de guerra. En los días siguientes hubo un intercambio de declaraciones de guerra: Serbia a Alemania, Austria-Hungría a Rusia y Francia e Inglaterra a Austria-Hungría.
Al conocer la situación en Europa, Japón vio la oportunidad de ocupar las concesiones alemanas en China y de ampliar su zona de influencia desde el norte de China hasta el río Yang Tsé.
En unas cuantas semanas, el conflicto bélico se había extendido. Su duración sería mayor a los cuatro años (51 meses), del 4 de agosto de 1914 al 11 de noviembre de 1918. empezaban 31 años de guerra mundial, puesto que la Segunda Guerra sería la continuación de ésta.
Lo que había comenzado como un problema local entre Austria y Serbia se había convertido en una conflagración que se desplegaría por todos los océanos e involucraría al Medio Oriente, a una parte de África y Asia, a América y, por supuesto, a toda Europa. Las principales acciones bélicas se llevarían a cabo en los Balcanes y el océano Atlántico, a poca distancia de las islas británicas.
Según cálculos aproximados, la Primera Guerra Mundial –también llamada la Gran Guerra- tuvo un costo final de 10 millones de muertos en los campos de batalla, 20 millones de heridos graves o lisiados, cinco millones de huérfanos y 10 millones de refugiados.

La guerra en los frentes oriental y occidental.
El belicismo alemán respondía al proyecto del II Reich de buscar la unidad económica centroeuropea bajo su hegemonía. Alemania quería que este dominio irradiara como una estrella al este y al oeste, alcanzando desde Polonia al norte hasta Rumania al sur. Además, el II Reich quería ampliar sus posesiones coloniales y eliminar el dominio económico de la Gran Bretaña en el mar Mediterráneo, desde Marruecos hasta la India. Para ello, los alemanes promovían levantamientos nacionalistas entre los pueblos árabes.
Los planes expansionistas y anexionistas alemanes estaban motivados por una sobrevaloración de su potencia militar, por el nacionalismo y la creencia en su superioridad racial. Todo esto era promovido por los círculos de pangermanistas, los conservadores e incluso por una pequeña parte de los socialdemócratas.
Desde antes de la guerra, el conde Alfred von Schlieffen, jefe del Estado Mayor, había propuesto un plan de ataque en dos frentes: el oeste u occidental y el este u oriental.
A fines de agosto de 1914, en el frente occidental, Alemania había ocupado la mayor parte de Bélgica. Para septiembre se encontraba a poca distancia de París. A diferencia de lo ocurrido durante la Guerra –franco-prusiana, esta vez la contraofensiva francesa fue eficaz y el general Joffre logró detener el avance alemán con su victoria en la batalla del Marne.
A fines de octubre de 1914, las tropas franco-británicas y las alemanas se encontraron frente a frente en trincheras que habían sido cavadas en una larga línea que recorría desde el mar del Norte hasta la frontera con Suiza. Estas posiciones permanecerían así hasta el verano de 1918, variando sólo unos cuantos kilómetros en una dirección u otra. En las trincheras, los soldados pasaron meses o años enteros.

Desarrollo del conflicto.
Aquello que en su fase inicial había tratado de ser una guerra relámpago, o sea, la rápida derrota del enemigo, se transformó en una guerra de desgaste, con la cual se procuró agotar la resistencia del enemigo.
En el frente oriental, el ejército alemán, al mando del general Hindenburg, derrotó a los rusos en Tannenberg (26-29 de agosto de 1914), avanzó hacia el interior de los territorios rusos y obtuvo otras victorias en los lagos Masurianos (10-14 de septiembre de 1914).
Entretanto, Turquía cerró el paso de los Dardanelos (unica entrada al mar Negro) y se unió a los imperios centrales, provocando, como consecuencia, que los aliados (Rusia, Gran Bretaña y Francia) le declararan la guerra.
Para el invierno de 1914, la armada alemana tenía controlado el mar Báltico, pero Gran Bretaña había conseguido bloquear la costa atlántica y evitaba la entrada de alimentos y material de guerra a los puertos alemanes.
En mayo de 1915, Italia –la cual se había asociado con las potencias centrales cambió de bando. En un tratado secreto, Gran Bretaña y Francia le ofrecieron el sur del Tirol, la península de Istria, la costa dálmata, varias islas del Mediterráneo y pequeños territorios que todavía pertenecían al Imperio otomano. En esta situación, Italia le declaró la guerra a Austria-Hungría y, posteriormente, a Alemania.
Este mismo año, Alemania venció a los rusos en Polonia y ocupó Varsovia. Poco después, Bulgaria le declaró la guerra a Serbia. Bulgaria, junto con Alemania y Austria, ocuparon entonces Serbia y su pequeño aliado Montenegro.
En 1915 y 1916, Alemania puso en práctica el submarino, un arma nueva. Con ella logró hundir alrededor de 1 700 barcos británicos mercantes y neutrales e incluso el Lusitania, un barco de pasajeros, dentro del cual murieron 124 norteamericanos. A petición de Estados Unidos de América, en mayo de 1916, los alemanes abandonaron los hundimientos irrestrictos.
A fines de 1915, los imperios centrales habían logrado mayores éxitos que sus enemigos. En 1916 los alemanes no pudieron romper la línea defensiva occidental de Verdún, donde los detuvo el general francés Pétain y los británicos lo atacaron en el Somme. Sin embargo, ninguno de los dos bandos realizó acciones bélicas decisivas, aunque los alemanes mostraron su superioridad. Para ese momento, las muertes ya sumaban varios millones de hombres, sobre todo alemanes, franceses y británicos. La batalla de Verdún fue la más violenta. En ella murieron más de 300 mil personas y quedaron más de 400 mil heridos.
A mediados de 1916, Rusia obtuvo algunos triunfos y Rumania se unió a los aliados, pero los austro-alemanes la ocuparon a fines de noviembre y Alemania se anexionó parte de sus territorios.
En el frente occidental, la guerra entró en un punto muerto, tanto en tierra como en el mar. Las flotas británica y alemana se hallaba frente a frente en el mar del Morte, pero los océanos eran controlados por las potencias aliadas.
En 1917 nuevas batallas terrestres ocasionaron grandes pérdidas humanas. Con el fin de vencer a Gran Bretaña por hambre o antes de que la sometiera a ella, Alemania anunció el retorno de la guerra submarina irrestricta. En unos cuantos meses, hundió 2600 barcos, pero, esta vez, los vertiginosos adelantos de la tecnología inglesa detuvieron la destrucción. Estos adelantos eran, principalmente, hidrófobos, minas antisubmarinas y ondas ultrasónicas.
En cambio, en el frente oriental, Alemania derrotó a Rusia y consiguió que abandonara la guerra. Este retiro estaba motivado por la compleja situación que enfrentaba Rusia al haber triunfado la Revolución bolchevique en octubre.
Ese mismo 1917, Estados Unidos de América decidió declararle la guerra a Alemania, debido a la reactivación de los ataques submarinos. Los avances británicos y de sus aliados del Medio Oriente fueron considerables, pero el apoyo ilimitado de Estados Unidos de América, consistente en una gran cantidad de petrechos y hombres, fue lo que inclinó decisivamente la balanza a su favor.
Alemania aprovechó la Revolución Rusa para firmar la paz con Rusia en Brest-Litovsk (3 de marzo de 1918). Con este tratado, Alemania logró el control de Polonia, la costa del mar Báltico y Ucrania. Sin embargo, hacia esas fechas gran cantidad de tropas norteamericanas desembarcaron en Francia.
Por la llegada de los norteamericanos, Alemania –cuyos submarinos habían sido finalmente expulsados- se apresuró a concentrar sus tropas en los territorios orientales recién obtenidos.
No obstante, entre marzo y julio, llevó a cabo cuatro ofensivas locales que la volvieron a colocar cerca de París.
A fines de julio, los aliados –ayudados por el ejército norteamericano- lanzaron una ofensiva general en todos lo frentes y obligaron a Alemania a retirarse de sus posiciones occidentales. Para ese momento, ya se habrían celebrado varias reuniones entre jefes de Estado con el fin de analizar la situación europea tras la guerra y con el objeto de apresurar la firma de la paz. Con la firma oportuna Alemania podría garantizar el armisticio antes de que su territorio fuera invadido.
En su retirada, en forma de venganza, el ejército alemán llevó a cabo acciones de destrucción y en Turquía dio muerte a un enorme número de armenios (alrededor de un millón y medio). Éste se ha considerado el primer intento moderno de eliminar a todo un pueblo. Se asesinaron civiles a sangre fría, se incendiaron pueblos enteros. Mujeres, ancianos y niños, amarrados en filas por cuerdas, fueron llevados a montañas y desaparecidos, otros fueron torturados o conducidos al desierto donde parecían por inanición.

La competencia tecnológica
Con el ánimo de imponer su fuerza imperial y convertir sus economías en potencias intocables, ambos bandos persiguieron el éxito total. En ese afán, la obsesiva atención en el conflicto bélico permitió la invención de nueva tecnología que más tarde fue adaptada a instrumentos cotidianos de uso doméstico, o para facilitar el trabajo. La guerra fue el costo pagado a la nueva ola de modernización.
En profundas trincheras cavadas en el norte de Francia, donde tenían lugar los enfrentamientos con los alemanes, podían advertirse algunas novedades tecnológicas, como los fusiles de repetición que eran más rápidos y precisos que los anteriores, periscopios, bengalas, trampas explosivas y sistemas telefónicos.
Durante la guerra, los alemanes utilizaron lanzallamas y gases asfixiantes, pero el uso de máscaras por sus contrincantes les restó valor como arma de ataque. En algunas batallas se usó el tanque, de invención británica, pero su exceso de peso lo hizo inoperante.
Durante la Gran Guerra, la competencia por el dominio de los aires se desgastó. Las aeronaves fueron básicas en tareas de reconocimiento del terreno.
En las primeras semanas, los alemanes se inclinaron más por emplear dirigibles capaces de transportar carga pesada y, sobre todo, para el bombardeo. En cambio, los aliados usaron más los aviones de caza.
El francés Roland Garros fue el primer piloto de combate que contó con una ametralladora sincronizada a la hélice del avión. Él fue hecho prisionero por los alemanes, quienes adoptaron y utilizaron el procedimiento por su cuenta.
En 1914, los talleres Friedrichshafen –montados por Zeppelín- construyeron un dirigible cada seis semanas. Éstos, junto con los Tauben, llevaron a cabo varios bombardeos sobre París y Londres.
En enero de 1915, seis zeppelines atravesaron el mar del Norte y retornaron intactos a su base. A partir de entonces, los ataques aéreos entre los combatientes se multiplicaron, pero los alemanes fueron siempre superiores en este campo.
En 1918 los alemanes contaban con una flota de más de 100 zeppelines gigantes que podían cargar hasta 40 toneladas de explosivos a una altura de más de 2000 metros y a una velocidad de 130 km/h.



Actividades

1. ¿Qué ocasionó el asesinato de Francisco Fernando?
2. ¿Qué países entraron a la guerra y cómo fue su entrada?
3. ¿Cuánto duró la guerra?
4. ¿Por qué crees que a esta guerra le llamamos “mundial” aunque no participaron todos los países del mundo?
5. ¿Cuándo se retiró Rusia de la guerra?
6. ¿Cuándo entró Estados Unidos a ella?
7. ¿Por qué se menciona en el texto que “la guerra fue el costo pagado a la modernización”?
8. Según tu opinión, ¿la guerra es una manifestación de instintos humanos agresivos o es producto de malas organizaciones políticas? Explica y desarrolla tu respuesta.
9. Según tu opinión, ¿la guerra es el único modo de resolver los conflictos entre naciones?